¿Por qué crees que es tan difícil para un gay encontrar pareja? | Por Bryan San Martín

 

¿Por qué crees que es tan difícil para un gay encontrar pareja?

 

Las citas son difíciles en general, pero pensar en encontrar pareja gay lo es aún más.

 

Ser gay en estos tiempos nos agrega otro nivel de complejidad al proceso de citas y conocer a alguien. Un proceso mucho más complicado que pensar en cómo vestirse para la primera cita y ver qué pasa o elegir el outfit con el que saldremos a carretear con nuestros amikes. Hacemos que este proceso de búsqueda sea aún más difícil, pues nuestros muros son altos, nuestros corazones están protegidos y todavía todos estamos averiguando exactamente lo que estamos buscando. Porque para muchos de nosotros no vimos lo que estamos tratando de crear o construir en nuestro crecimiento.

 

En cuarentena he tratado de analizar qué es lo que hace que las citas o encontrar pareja como hombres gais sean más complejo. Recordé experiencias dentro de mi entorno y, bueno, porque no decirlo, también de algunas experiencias propias. Acá, algunas conclusiones.

 

1- Todos somos animalitos sexuales y sin referentes.

 

Comenzaré abarcando la falta de referentes con lo que hemos crecido: nuestra cultura y ocio gay va más ligado a lo sexual que a lo afectivo (prácticamente el 100% de los clientes podrían ser en algún momento nuestra pareja sexual de la noche) y no se nos enseña una referencia clara de lo que podría ser una relación o cómo construirla, haciendo aún más largo y complicado el proceso.

 

Tampoco culpemos totalmente al ocio. Somos ante todo hombres, lo que significa que la mayoría de nuestras libidos son elevadas y que si agregamos a la ecuación el hecho de que estamos saliendo con otros hombres. ¡Bum! En ese momento no me importa quién eres ni cómo te identificas (oso, twink, musculoso o daddy). ¡Todos estamos calientes! Sí, porque tenemos testosterona recorriendo nuestros cuerpos la mayoría del tiempo.

 

A eso, agregue el hecho de que nuestra cultura está obsesionada con las imágenes y el sexo, y se vuelve casi imposible escapar de los pensamientos sexuales. Incluso, si eres capaz de no estar tan “agitado”, es muy probable que, en tu gimnasio, tu trabajo o tu salida nocturna estés más enfocado en la entrepierna y culo más de lo que seguramente imaginas. Es como si estuviésemos programados para follar y derramar la semilla. Es así que como hombres homosexuales los niveles de testosterona se duplican en las citas y, constantemente, jugamos con fuego mientras intentamos pensar con nuestro cerebro y no con nuestros penes.

 

Hemos crecido sin una referencia o modelo que nos ayude a saber lo que se espera de nosotros en una relación. No existe un manual sobre cómo vivir en pareja, pero si eres gay menos todavía. ¿Quiénes somos?, ¿cómo queremos vivir?, ¿qué tipo de relación necesitamos?, ¿casarse o no? ¿hijos sí, hijos no? Muchas son las preguntas. Tampoco soy de la idea de que todo lo de molde funciona, pero son cuestiones y elecciones que vienen más o menos dadas para los heterosexuales y no plantean grandes contradicciones, que a un gay le hacen debatirse con facilidad entre la decisión de una vida de soledad consciente un día y la búsqueda del amor al día siguiente. Encontrándonos ante lo fácil, sin contenido y la inseguridad de lo confuso, viendo si mantenerse los pantalones abrochados o bajárselos a cada oportunidad y renunciar a algo auténtico.

 

2- El sexo es fácil.

 

Al profundizar un paso más en la conversación sobre las relaciones gay, debemos reconocer lo fácil que es encontrar sexo, de hecho, es más fácil tener sexo que pedir una pizza. Las Apps de ligue (Grindr, Scruff, entre otras) nos cambiaron las formas de acercarnos, enloqueciendo y creciendo la diversidad de opciones, con sexo rico y accesible -lo que se agradece-, pero sexo con contenido es más difícil de conseguir, pareciendo casi escasear.

 

Todo este eterno ciclo digital hace que entendamos y vivamos el sexo de un modo diferente, teniendo relaciones sexuales en más ocasiones como un ejercicio de satisfacción temporal, pero desprovisto de sensibilidad, emoción y hasta orgasmos, que nos aleja absolutamente de la idea de poder ver a una persona como pareja, conectar y compartir algo que trascienda. Aparentemente, la gran mayoría hemos crecido en un contexto social que nos ha bombardeado con sentimientos de presión, culpabilidad, vergüenza, inseguridad, discriminación, etcétera, que llevamos en la mochila que todos cargamos y que al momento de conocer a alguien y ligar afectan el desarrollo de vínculos estables, ya que aparecen los miedos y las frustraciones.

 

3- El Peter Pan Gay y las expectativas pocos realistas de Instagram.

 

Otro punto más en esta conversación es lo impuesto por la era digital, principalmente por Instagram. Esta red social nos empuja aún más a un borde sexual y de fantasía más que a lo personal, contribuyendo a generar expectativas poco realistas. Después de todo cada uno de nosotros tenemos nuestro ego y, en algún momento, hemos caído en considerarnos especiales, únicos y superiores por tener más seguidores, como si estuviéramos por encima de las reglas, dando lugar a expectativas irreales sobre nosotros y sobre nuestra pareja ideal, mostrándonos, prácticamente, como verdaderos modelos, sonrientes, cuerpos cincelados, competitivos y exitosos. Y así, esperamos y medimos a nuestras eventuales parejas.

 

Nada nuevo para los que hemos crecido con mensajes hetero patriarcados, que, desde niños nos hacen competir y mostrar otra cara: sé un hombre, no llores, sé exitoso, sé el mejor. Mensajes muy enredados en nuestra sociedad, que estrujan a largo plazo el normal desarrollo de la sexualidad y afectividad de cualquier niño homosexual. Demasiadas energías, tiempo y esfuerzo desgastados en competir por mantener una apariencia, que nos hace pasar por alto lo maravillosa que puede ser cualquier persona que tenemos al lado, indiferente del modelo que creemos que nos gusta o, mejor dicho, impuesto.

 

Y eso me lleva a una idea recurrente: queremos una cosa, pero en realidad hacemos lo contrario. Somos confusos, ser gay es a veces algo confuso. Tal vez, porque nos abstuvimos de ser auténticamente nosotros mismos durante la mayor parte de nuestra adolescencia y el comienzo de nuestra vida adulta, lo que nos ha llevado a una especie de segunda adolescencia. Además, tenemos la oportunidad de probar cosas nuevas, en un mundo lleno de hombres, sexo, drogas y alcohol, lo que algunas veces puede ser peligroso. Si a esto sumamos que estamos en una gran ciudad como Santiago, en la que absolutamente todo está al alcance de la mano, se multiplican las posibilidades de excesos para el Peter Pan Gay. No vendré a criticar esta libertad hipócritamente, pero sí sabemos que el abuso de estos factores nos hace quedar más atrapados en una edad en la que se nos presupone que somos seres autónomos y capaces de manejar nuestras vidas.

 

4- Miedo al compromiso y los celos plagan nuestra comunidad.

 

Lo queremos todo y lo queremos ahora, pero nos asusta el compromiso. Y ni siquiera nos referimos al compromiso legal de un matrimonio, cuya posibilidad ni siquiera teníamos hasta hace muy poco tiempo, sino que tenemos una tendencia menor al compromiso que nuestro equivalente heterosexual. Pues para nosotros es más habitual pasar la página que buscar soluciones y volver al punto de partida.

 

Sí, en muchas facetas de nuestro existir a los gays nos cuesta admitir que la vida no es un camino de rosas y más en relaciones, pues a veces necesitamos saber también hasta qué punto estamos dando ese plus de energía para ser honestos y abiertos con la persona correcta. Sabiendo que el tipo de relación que estás construyendo es poco sana y está conduciendo más dependencia u obsesión a esa pareja. No pierdas tu individualidad, menos perder o descuidar amistades u ocios. Es nuestro espacio y ambiente, aunque a veces sintamos que no es valioso ni nos aporte mucho, debemos tener un soporte por si el míster perfecto no resulta ser tan perfecto como pensabas.

 

Sí, no todos somos celosos, o al menos hasta un punto poco saludable, pero volviendo a los problemas de vergüenza e inseguridad que surgen de nuestra juventud, a menudo nos cuesta confiar en que somos lo suficientemente buenos. A partir de este defecto destructivo, terminamos proyectando nuestras inseguridades en nuestras parejas y nos sentimos celosos sin razón. Una vez más, casi todos los lugares a los que vamos que son gais céntricos están llenos de hombres, que podrían ser nuestro amante o llevarse a nuestro amante, y es estresante, juega una mala pasada en nuestras mentes y genera unos celos que pueden matar los lazos más fuertes.

 

Incluso si tenemos la suerte de encontrar a alguien especial y empezar a salir, los celos pueden introducirse en la relación. Inconsciente o conscientemente tenemos niveles de competencia que existen entre nosotros y nuestra pareja, porque, nuevamente, ambos somos hombres y, en algunos niveles, nos comparamos. Mezclando aparte la falta de comunicación, que como hombres es más probable que ocurra y es una receta que fallará.

 

Si bien después de analizar todos estos puntos puede parecer que en una cita encontrar a alguien increíble es casi imposible, hay que ser súper claros si realmente queremos encontrar a esa persona y que también hay muchos ejemplos de parejas comprometidas, y que sí se puede lograr. Por lo cual, cuando conocemos a alguien que nos atrae en todos los sentidos y pensamos que ya está hecho lo más difícil, es ahí cuando se comienza algo que requiere compromiso y esfuerzo por alimentar y cuidar.

 

Nuestros retos en una relación son muy parecidos indiferentes de la orientación sexual, es esencial sentar bases de confianza, respeto, comunicación, amabilidad y deseo como pilares ganadores. No nos permitamos creer que nuestra pareja no nos entiende, ni asumamos, ni nos frustremos y no demos por hecho ciertas cosas, colocándonos a nosotros en el centro de cualquier decisión cuando ni siquiera dedicamos tiempo suficiente a comunicarnos con ella, pensando en el próximo candidato.

 

Abandonemos la idea de que todo lo bueno ya está ocupado; utilicemos un lenguaje positivo al hablar de las relaciones de pareja; dejemos de confundir el conocer a alguien con tener un encuentro sexual; dejemos atrás las excusas y miedos personales; aceptemos que somos vulnerables; y, seamos nosotros mismos. Aceptando que ni nosotros ni nuestras parejas somos perfectos. Elegir es también renunciar y, en un mundo en el que hay más opciones que elegir, sólo hay que decidir lo que es importante para nosotros, y cuando encontremos a alguien que nos mire a los ojos del mismo modo que nosotros le miramos a él, entonces dedícale energía y confía en que merece la pena el esfuerzo. Porque no es fácil, pero realmente merece la pena.

 

De esta manera crearemos vínculos afectivos mejores y relaciones más sanas.

 

Artículo:  Bryan San Martín

Fotografía: Oscar Milano

 

¿Por qué crees que es tan difícil para un gay encontrar pareja?

 

Dating is difficult in general, but thinking about finding a gay partner is even more so.

 

Being gay these days adds another level of complexity to the process of dating and meeting someone. A much more complicated process than thinking about how to dress for the first date and see what happens or choose the outfit with which we will go out to party with our friends. we make this search process even more difficult, as our walls are high,  our hearts are protected, and we are all still finding out exactly what we are looking for. Because for many of us we did not see what we are trying to create or build in our growth.  

In quarantine I have tried to analized what it is that makes dating or finding a partner as gay men more complex. I remembered experiences within my environment and, well, why not say it, also some personal experiences. Here some conclusions.

 

1- We are all sexual animals withuot references.

 

I will start by covering the lack of references with which we have grown. Our gay culture and leisure is more linked to the sexual than the affective (practically 100% of the clients could, at some point, be our sexual partner of the night) and we are not teached about a clear reference of what a relationship could be. or how to build it, making the process even longer and more complicated.

 

Let’s not blame, completely, the leisure. We are primarily men,  which means that most of our libidos are high and that we add to the equation the fact that we are dating other men. BOOM!! At that moment I don’t care who you are or how you identify yourself (Bear, Twink, Muscle man or Daddy) We are all hot!! Yes, because we have testosterone running through our body most of the time.

 

To that add the fact that our culture is obsessed with images and sex, and it becomes almost impossible to escape sexual thoughts. Even if you are able to not be so “agitated” it is very likely that, in your gym, your work or your night out you are more focused on the crotch and ass more than what you surely imagine. It’s like we are programmed to fuck and spill the seed. Thus, as gay men, testosteron levels double on dating and we constantly play with fire while trying to think with our brain and not with our penis.

 

We have grown up without a reference or model to help us know what is expected of us in a relationship. There is no manual on how to live as a couple, but if you are gay, even less so. Who are we? How do we want to live? What kind of relationship do we need? Get married or not? Children yes, Children no? So many questions. I am not also of the idea that everything from the molds works, but there are questions and choices that are more or less given for heterosexuals and do not pose great contradictions, which make a gay man easily debate between the decision of a life of conscious loneliness, and at the next day, the search for eternal love. Finding ourselves, face to face with the easy, without content, and the uncertainty of the confusion, seeing whether to keep your pants buttoned or to drop them at every opportunity and give up something authentic.

 

2- Sex is easy.

 

As we delve on step further into the gay relationship conversation, we must recognize how easy is to find sex, in fact, it is easier to have sex than to order pizza. The dating Apps (Grindr, Scruff, among others) changed the way of approaching us, driving the diversity of options crazy and growing, with good and accessible sex -which is appreciated- but sex with content is more difficult to achieve, seeming almost in short suply.

 

All this eternal digital cycle makes us understand and live sex in a different way, having sex more times as an excercise in temporaty satisfaction,  but divoid of sensitivity, emotios and even orgasms, which completely takes us away from the idea of being able to see to a person as a coulple, connect and share something that transcends. Apparently, the vast majority of us have grown up in a social context that has bombarded us with feelings of pressure, guilt, shame, insecurity, discrimination, etc that we keep in the backpack that we all carry and that affect the moment of meeting someone and dating. Development of stable bonds, as fears and frustrations appear. 

 

3- Gay Peter Pan and Instagram’s unrealistic expectations.

 

Another point in this conversation is what is imposed by the digital age, mainly by Instagram. This social network pushes us even more to a sexual and fantasy edge rather than to the personal, contributing to generate unrealistic expectations. After all, each of us has our ego and, at some point, we have fallen into considering ourselves specials, unique and superior for having more followers, as if we were above the rules, giving rise to unrealistic expectations about ourselves and about our partner ideal, showing us, practically, as true models, smiling, chiseled bodies, competitive and successful. And so we wait  and measure our eventual partners.

 

Nothing new for those of us who have grown up with hetero patriarchi messages, which, from childhood, make us compete and show another face: be a man, don’t cry, be successful, be the best. messages very entangled in our society, which in the long term squeeze the normal development of sexuality and affectivity of any homosexual child. too much energy, time and effort wasted in competing to maintain an appearance, which makes us overlook how wonderful anyone next to us can be, regardless of the model that we think we like or, rather, imposed.

 

And that brings me to a recurring idea: we want one thing, but actually we do the opposite. We are confused, being gay is sometimes confusing, perhaps because we refrained from being authentically ourselves for most of our adolescence and early adult life, which has led to a kind of second adolescence. In addition, we have the opportunity to try new things, in a world full of men, sex, drugs and alcohol, which can sometimes be dangerous. if we add to this that we are in a big city like Santiago, in which absolutely everything is at hand, the possibilities of excesses for a gay Peter Pan multiply. I will not criticize this freedom hypocritically, but we do know that the abuse of these factors makes us get more  trapped in an age in which we are assumed to be autonomous beings and capable of managing our lives.

 

4- Fear of commitment and jealousy plague our community.

 

We want it all and we want it now, but commitment scares us, and we are not referring to a legal commitment as marriage (possibility  we didn’t have until very recently, but we have a lower tendency to commitment than our heterosexual equivalent. Well for us it is more common to turn the page than to look for solutions and return to the starting point.

 

Yes, in many facets of our existence it is difficult for gay to admit that life is not a bed of roses and more so in relationships, because sometimes we also need to know to what extent we are giving that extra energy to be honest and open with the correct person. Knowing that the type of relationship you are building is unhealthy and is leading to more dependency or obsession for that partner. Do not lose your individuality, much less lose or neglect friendships or leisure. It is our space and environment, although sometimes we feel that is not valuable or does not contribute much, we must have support in case the perfect coach does not turn out to be as perfect as you thought.

 

 Yes, we are not all jealous, or at least to an unhealthy degree, but going back to the issues of shame and insecurity that arise from our youth, we often have a hard time trusting that we are good enough. From this destructive flaw, we end up projecting our insecurities onto our partners and feeling jealous for no reason. Again, almost every place we go that is centrally gay, is full of men, who could be our lover or take or lover away, and it’s stressful, plays a trick on our minds and generates jealousy, that can kill the strongest ties.

 

Even if we are lucky enough to find someone special and start dating, jealousy can creep into the relationship. Unconsciously or consciously we have levels of competition that exist between us and our partner, because, again, we are both men, and, on some levels, we compare ourselves. Mixing aside the lack of communication, which as men is more likely to occur and is a recipe that will fail.

 

Although, after analyzing all these points, it may seem that finding someone incredible on a date is almost impossible, we must be super clear if we really want to find that person and that there are also many examples of committed couples, and that it can be achieved. Therefore, when we meet someone that attracts us in every way and we think that the most difficult thing has already been done, that is when something begins that requires commitment  and effort to nurture and care for.

 

Our challenges in a relationship are very similar regardless of sexual orientation. It is essential to lay foundations of trust, respect, communication, kindness and desire as winning pillars. We do not allow ourselves to believe that our partner does not understand us, nor do we assume, nor get frustrated and do not take certain things for granted, placing ourselves at the center of any decision when we do not even spend enough time to communicate with him, thinking about the next candidate.

 

Let’s abandon the idea that everything good is already taken; Let’s use positive language when talking about relationships. Let’s stop confusing meeting someone with having a sexual encounter. Let’s leave personal excuses and fears behind. Accept that we are vulnerable , and let’s be ourselves. Accepting that neither we nor our partners are perfect. Choosing is also giving up and, in a world in which there are more options to choose from, we just have to decide what is important to us, and when we find someone who looks us in the eye in the same way that we look at him, then put your energy into it and trust that is worth the effort. Because it is not easy, but it is really worth it.

 

In this way we will create better emotional bonds and healthier relationships.

 

Article:  Bryan San Martín

Photography: Oscar Milano