DAVID ROSSO – Argentina

 

La propuesta de David Rosso transita entre varios códigos y escenarios, discursos y exploraciones, sin embargo, la manera de producir y elaborar su obra consigue aunar esa divergencia en un motivo central: la sexualidad. La fotografía de David hurga en la sexualidad y la explora desde el placer y su representación, el porno y el arte  y, desde esa perspectiva, aquel límite tan difuso.

 

La puesta en abismo es un recurso interesante en la obra de David pues escenifica la sexualidad, un espacio íntimo la mayoría de las veces, pero la cámara participa, se fetichiza, es un ojo que mira y que influye en la dinámica de los cuerpos. Así, su obra explora una variedad de códigos y materiales que construyen una narrativa desde el deseo y el sexo.

El discurso de David Rosso cuestiona nuestros propios relatos identitarios y nuestro propio deseo al recordarnos lo animal en el cuerpo y, desde ese lugar, consigue articular un relato sobre el sexo, el deseo y la prostitución. Y busca en las lógicas mercantiles, en la narrativa del fetiche, un espacio de tensión y disputa, sin embargo, al mismo tiempo su fotografía y su estética consiguen su propósito principal: erotizar.

 

Cuando observamos la obra de David Rosso es inevitable que sus fotografías nos espejeen, nos trasladen a un espacio de búsqueda íntima, a un recuerdo o una idea antigua, y desde ahí, nos empuje al vértigo.

 

David Rosso’s proposal transits between various codes and scenarios, discourses and explorations, however, the way of producing and elaborating his work manages to unite this divergence in a central motive: sexuality. David’s photography delves into sexuality and explores it from pleasure and its representation, porn and art and, from that perspective, that diffuse limit.

 

The setting in the abyss is an interesting resource in David’s work because it stages sexuality, an intimate space most of the time, but the camera participates, it is fetishized, it is an eye that looks and influences the dynamics of bodies. Thus, his work explores a variety of codes and materials that build a narrative from desire and sex.

 

David Rosso’s speech questions our own identity stories and our own desire by reminding us of the animal in the body and, from that point, manages to articulate a story about sex, desire and prostitution. And he searches in the mercantile logics, in the narrative of the fetish, a space of tension and dispute, however, at the same time, his photography and his aesthetics achieve their main purpose: to eroticize. When we look at David Rosso’s work it is inevitable that his photographs mirror us, take us to a space of intimate search, to a memory or an old idea, and from there, he pushes us to vertigo.