JOHAN TERÁN – Venezuela

 

La propuesta estética de Johan Terán se instala formalmente en el centro de lo que podemos considerar el erotismo: el intersticio entre el deseo que empuja a la acción y su satisfacción. Su propuesta pictórica se articula desde el discurso del “estudio” entregándonos la sensación de que lo que observamos aún no acaba, que su contemplación se desplaza en términos temporales hacia un espacio que no puede ser saciado.

 

El cuerpo masculino es el objeto de esta exploración que hunde su ojo en las proporciones, la postura y la representación gráfica del ruido, un signo que hace surgir mientras miramos el deseo de develar la totalidad, de probarla quizá, de sentir lo que tiene de cuerpo el papel. La delicadeza en el trato del cuerpo en la obra de Johan se basta de la crudeza del color para crear atmósferas donde lo representado termina por fundirse con el vacío, así, la atención se centra en contener lo más posible ese cuerpo que parece fugaz, la urgencia por conocerlo potencia de esa manera su trasfondo erótico.

 

Por otro lado, asistimos a la intromisión de otro cuerpo en ese ejercicio: el cuerpo textual. Por medio del montaje y las técnicas del collage, Terán nos invita principalmente a indagar en los referentes, a jugar con la mirada para averiguar dónde detenerse y qué habita en esa pausa. Las tramas de significado entonces se van sumando, haciendo resurgir en la reflexión propia del guiño del “estudio” y de lo que está detrás, aquello que lo soporta y le entrega un sentido. “Finjamos no tener heridas” menciona, y es eso precisamente lo que su obra muestra: fingir que lo abierto, lo inconcluso, el deseo a fin de cuentas puede ser capturado en la reflexión formal y pictórica sobre el cuerpo.

 

Johan Terán’s aesthetic proposal is formally installed at the center of what we can consider eroticism: the gap between the desire that drives action and its satisfaction. His pictorial proposal is articulated from the discourse of the “study” giving us the feeling that what we observe has not yet ended, that his contemplation in moving in temporal terms toward a space that cannot be satiated.

 

The male body is the object of this exploration that sinks its eye into the proportion, the posture and the graphic representation of noise, a sign that gives rise, as we look, to the desire to reveal the totality,  perhaps to taste it, to feel what it has of body the paper, the delicacy in the treatment of the body in Johan’s work relies on the crudeness of the color to create atmospheres where what is represented ends up merging with the void, thus, the focus is on containing as much as possible that body that seems fleeting, the urgency to know him thus enhances his erotic background.

 

On the other hand, we are witnessing the intrusion of another body in this exercise: the textual body. By means of montage and collage techniques, Terán invites us mainly to inquire into references, to play with our eyes to find out where to stop and what dwells in that pause. The plots of meaning are then added together making it reappear in the reflection proper to the wink of “study” and what is behind it, that which supports it, and gives it meaning. “Let’s pretend not to have wounds” he mentions, and that is precisely what his work shows: pretending that the open, the unfinished, the desire, after all, can be captured in the formal and pictorial reflection on the body.

Instagram: @johant07