DANIEL RAMÍREZ – México

 

Daniel Ramírez, artista plástico y fotógrafo mexicano, nos plantea una propuesta estética donde ambas disciplinas se entrelazan. La dedicación y el tiempo que toma pensar una obra pictórica se combinan con la simultaneidad de la captura fotográfica, pero, al mismo tiempo, ambos discursos se ven atravesados uno a otro pues los cuerpos que son capturados por el ojo de Daniel llevan también el dramatismo de su propuesta plástica: los cuerpos asumen posiciones dramáticas que potencian los signos que cargan, por ejemplo, o bien, el cuerpo mismo se transforma en un lienzo que es posible intervenir según los intereses discursivos del artista. Así, en esta simbiosis entre ambas disciplinas el cuerpo pasa de ser solamente una persona que posa y transmite su singularidad, sino que se llegan a ser parte de la propuesta plástica antes incluso de la captura: el cuerpo sostiene los diferentes signos que el artista propone y de esa manera posibilita la emergencia de una narrativa que excede con creces a la pintura o a la fotografía.

 

Resulta interesante analizar su obra si tomamos el eje corporal para pensarla pues, en su propuesta, además de transformar al cuerpo en una especie de bosquejo artístico que cobra vida antes de la captura fotográfica, Daniel nos invita a erotizarnos con distintos tipos de cuerpo: por un lado, cuerpos “mamados”, donde el ojo del espectador transita entre curvas musculares y objetos de corte más dramático explorando los cánones tradicionales de belleza masculina anclados en la tradición occidental, pero también cuerpos delgados que exudan una intimidad distinta al volumen, una caricia tierna quizás, menos intensa en su composición muscular pero no así en su belleza y  en su potencia semiótica.

 

Por otro lado, la exploración estética que el artista ha llevado a cabo combinando distintas técnicas de representación gráfica decanta en la captura de cuerpos que desafían la heteronorma y que se acercan, por medio de diversas técnicas de representación performática, a identidades que escapan del binarismo sexo-genérico y que abren así el abanico de posibilidades del ser, cuestionando de esa manera las estructuras rígidas que regulan la masculinidad tanto en México como en el continente latinoamericano. En suma, su propuesta se articula en la diversidad de cuerpos que narran algo que se dice solo al apreciar la imagen en su totalidad, las piezas de esta historia y la manera de contarlas depende de quién mira y se deja fascinar en ese tránsito.

 

Daniel Ramírez, Mexican plastic artist and photographer, presents us with an aesthetic proposal where both disciplines intertwine. The dedication and time it takes to think a pictorial work are combined with the simultaneity of the photographic capture, but, at the same time, both discourses see each other pierced because the bodies that are capture by Daniel’s eye also carry drama of his plastic proposal: the bodies assume dramatic positions that enhance the signs they carry, for example, or the body itself becomes a canvas that can be intervened according to the artist’s discursive interest. Thus, in this symbiosis between the two disciplines, the bodies go from being just a person posing and transmitting its uniqueness, but they become part of the plastic proposal even before the capture: the body supports the different signs that the artist proposes and in this way it enables the emergence of a narrative that far exceeds painting or photography.

 

It is interesting to analyze his work if we take the body axis to think about it because, in his proposal, in addition to transforming the body into a kind of artistic sketch that comes to life before the photographic capture, Daniel invite us to eroticize ourselves with different types of body: On one side, “sucked” bodies, where the viewer’s eye travels between muscular curves and more dramatic objects, exploring the traditional canons of masculine beauty anchored in Western tradition, but also slim bodies that exude an intimacy different from volume  a caress tender perhaps, less intense in its muscular composition but not so and its beauty and its semiotic power.

 

On the other hand, the aesthetic exploration that the artist has carried out, combining different graphic representation techniques, is based on the capture of bodies that challenge the heteronom and that approach, through various techniques of performance representation, identities that escapes binarism sex-generic and thus open up the range of possibilities of being, thus questioning the rigid structure that regulate masculinity both in Mexico and in the Latin American continent. In short, his proposal is articulated in the diversity of bodies that narrate something that is said only when appreciating the image in its entirety, the pieces of this story and the way of telling them depends on who watches and is fascinated in this transit.

 

Instagram: @dannra