CAMO DELGADO – Colombia

 

Con la primera mirada a una de sus fotografías Camo Delgado nos insta a detenernos, hacer un paréntesis en nuestro cotidiano. Como si se tratara de imágenes de un llamado a casting hecho en la habitación propia, estos retratos crudos, en donde el motivo principal es la desaparición del sexo masculino escondido entre las piernas, nos invitan a descorrer el velo de la noción de hombre y mujer. El binarismo de género y sexo de la sociedad heteropatriarcal se desdibuja mediante esta simple acción.

 

Los modelos retratados enfrentan la cámara sin timidez alguna. Al contrario, se ve una actitud contestaria, de reclamo en su mirada. Para quienes siempre deben saber si el sujeto que tienen ante sus ojos es un hombre o una mujer, pues no aceptan términos intermedios, estas fotografías pueden ser de suma violencia y llegar a incomodar, removiendo la realidad de sus estructuras emocionales e intelectuales configuradas por el mundo binario. Es claro que esta serie de fotos está hecha para transgredir los códigos sociales de masculinidad y el machismo con todos sus juicios de valor y en ellas existe una conexión directa con las minorías sexuales y de género, no solo homosexuales, sino también transgénero, no binarias y queer.

 

Mostrados de frente, los que esconden su pene y testículos entre las piernas pasan a formar una falsa vulva. Algunos poseen elementos prototípicamente femeninos como utilería o vestuario. Otros juegan con disposiciones y símbolos propios del cristianismo, en que el vínculo entre la virginidad y la acción de esconder el propio sexo se hace patente y manifiesta la represión religiosa de la feminidad recatada y sumisa. Las fotos en que se utilizan máscaras nos hablan de la representación y performatividad del género, a la vez que del ocultamiento y los tabúes sociales.

 

Los retratos en que se presenta la forma en que quedan dispuestos los testículos por detrás, aplastados entre los muslos y debajo del culo, son también el aplastamiento del falocentrismo. El falo también puede guardarse, replegarse sobre sí mismo, mostrarse desde aquel ángulo en que nadie lo exhibe nunca. Siempre libre, erecto o dispuesto a penetrar, en estas fotos se muestra tímido, al fin apaciguado, de modo que se le quita simbólicamente todo el poder histórico que hasta el día de hoy ha tenido.

 

Este trabajo, realmente apasionante, toma la censura como motivo y la manifiesta desde la intimidad documental. Es necesario tomarse esta pausa, para salir de nuestro cotidiano, sentir y sobre todo pensar estas imágenes, la exhibición de un vacío que debemos completar y abrazar. El llamado es a entender que existe la misma importancia y trascendencia entre el cuerpo masculino, el femenino y aquel que abre otras posibilidades. Aquello se logra plenamente con estas fotos que tienen el coraje de la transgresión y el brillo propio de la libertad de ser.

 

With the first glance at one of his photographs, Camo Delgado urges us to stop, to take a break from our daily lives. As if they were images of a casting call made in one’s own room, these crude portraits, where the main reason is the disappearance of the male sex hidden between the legs, invite us to lift the veil of the notion of man and woman . The gender and sex binary of heteropatriarchal society is blurred by this simple action.

 

The models portrayed face the camera without any shyness. On the contrary, you can see a rebellious attitude, of claim in his eyes. For those who must always know if the subject before their eyes is a man or a woman, since they do not accept intermediate terms, these photographs can be extremely violent and become uncomfortable, removing the reality of their emotional and intellectual structures configured by the binary world. It is clear that this series of photos is made to transgress the social codes of masculinity and machismo with all its value judgments and in them there is a direct connection with sexual and gender minorities, not only homosexuals, but also transgender, not binary and queer.

 

Shown from the front, those who hide their penis and testicles between their legs become a false vulva. Some have prototypically feminine elements such as props or costumes. Others play with dispositions and symbols typical of Christianity, in which the link between virginity and the act of hiding one’s sex is made clear and manifests the religious repression of demure and submissive femininity. The photos in which masks are used tell us about the representation and performativity of gender, as well as about concealment and social taboos.

 

The portraits in which the way in which the testicles are arranged from behind is presented, crushed between the thighs and under the ass, are also the crushing of phallocentrism. The phallus can also be stowed away, folded back on itself, shown from that angle where no one ever exhibits it. Always free, erect or ready to penetrate, in these photos he is timid, finally appeased, so that all the historical power that he has had to this day is symbolically taken away from him.

 

This really exciting work takes censorship as a motive and manifests it from documentary intimacy. It is necessary to take this pause, to get out of our daily lives, feel and especially think these images, the exhibition of a void that we must complete and embrace. The call is to understand that there is the same importance and significance between the male body, the female body and the one that opens up other possibilities. This is fully achieved with these photos that have the courage of transgression and the brightness of the freedom of being.

 

 

 

Instagram: @camographer