JOSÉ MICHELSEN – Colombia

 

La obra de José Michelsen es un viaje a la materialidad del cuerpo y el deseo. José describe su obra como “un torrente de carne, trozos de piel, colores, formas, sensualidad, erotismo, fuerza y pasión”. Sin duda todos esos elementos están presentes en la serie de pinturas y dibujos que nos presenta.

 

Los cuerpos parece que emergen desde la materia con la que trabaja irrumpiendo la escena como si se tratara de un beso o del éxtasis. Los cuerpos se enredan entre sí y se funden en el soporte, se fragmentan en el espacio del cuadro unidos y difusos. Esta forma de aparecer que tiene el cuerpo en la obra de Michelsen opera como una poética: en el espacio del deseo, el erotismo y la sexualidad alegre el cuerpo nunca se piensa entero. Esto no quiere decir que se completa en la entrega al otro, sino que ambas soledades parece que se encuentran y crean un estado de tensión que elimina los límites que el cuerpo impone. Se trata entonces de aquellas uniones que terminan expandiéndonos en términos trascendentes. Incluso los rostros se pierden en el trazo duro y expresivo con que José compone sus cuadros y, con ellos, las identidades se tensionan, se desarticulan en la interacción erótica.

 

José Michelsen deambula sencillo y sincero entre la fuerza, la violencia y la tensión entre los cuerpos y, al mismo tiempo, de esa potencia tensada, surge una ternura recóndita que nos recuerda que no sólo somos piel, sino que es posible diluir ese límite.

 

Jose Michelsen’s work is a journey to the materiality of the body and desire. Jose describes his work as “a torrent of flesh, pieces of skin, colors, shapes, sensuality, eroticism, strength and passion”. Without a doubt, all these elements are present in the series of paintings and drawings that he presents to us.

 

The bodies seem to emerge from the material he works with, breaking into the scene as if it were a kiss or ecstasy. The bodies are entangled with each other and melt into the support, they are fragmented in the space of the painting, united and diffuse. This way of appearing that the body has in Michelsen’s work operates as a poetic: in the space of desire, eroticism and joyful sexuality the body is never thought of as a whole. This does not mean that it is completed in the surrender to the other, but that both solitudes seem to meet and create a state of tension that eliminates the limits that the body imposes. It is then about those unions that end up expanding us in transcendent terms. Even the faces are lost in the hard and expressive line with which Jose composes his paintings and, with them, identities are stressed, disjointed in the erotic interaction.

 

Jose Michelsen wanders simply and sincerely between the force, violence and tension between bodies and, at the same time, from that tense power, arises a hidden tenderness that reminds us that we are not only skin, but that it is possible to dilute that limit.

 

 

 

Instagram: @jose.michelsen