JARDÍN DE MANTEQUILLA – Chile

 

La propuesta de Jardín de Mantequilla podría definirse desde la dulzura y la mirada apacible del cuerpo sexuado. Los retratos que nos presenta manejan el bicromatismo con una sutileza leve, pareciera que los cuerpos flotaran en el espacio blanco, que se elevan y trascienden el espacio material pero, al mismo tiempo el detalle de las venas atravesando la superficie y marcando el camino de luz, el peso en la grasa de los cuerpos grandes y robustos, la cualidad hirsuta de los cuerpos y sus pelos, nos traen de nuevo a lo carnal. Ese vaivén entre la sutileza y la carne hacen de los retratos de Jardín de Mantequilla puro deleite.

 

Además, su propuesta no busca necesariamente la condescendencia con el público, los cuerpos que se representan entregan un mensaje claro: los cuerpos son bellos en todas sus formas. El erotismo no tiene una relación estrecha con un ideal corporal colonizante, la belleza se hace cuerpo con el trazo que eleva y desborda las líneas de lo que acostumbramos.

 

Jardín de Matenquilla’s proposal could be defined from the sweetness and gentle gaze of the sexed body. The portraits that he presents us handle bichromaticism with a slight subtlety, it seems that the bodies float in the white space, that they rise and transcend the material space but, at the same time, the detail of the veins crossing the surface and marking the path of light. , the weight in the fat of the large and robust bodies, the shaggy quality of the bodies and their hair, bring us back to the carnal. That back and forth between subtlety and meat make the Jardín de Matenquilla’s portraits pure delight.

 

In addition, his proposal does not necessarily seek condescension with the public, the bodies that are represented deliver a clear message: the bodies are beautiful in all their forms. Eroticism does not have a close relationship with a colonizing body ideal, beauty becomes a body with the line that elevates and overflows the lines of what we are used to.